viernes, 10 de febrero de 2012

Capítulo 3: "Esto es incómodo"


[Foto Referencial]

No dije ni escuché nada más, subí a mi habitación, a tratar de dormir un poco más, seguía inexplicablemente cansada.

El ruido de mi celular me despertó, era Bryson llamándome.

-Hola Bryson – dije, algo fría, por lo que me había dicho Max la noche anterior
-Hola dulzura, ¿qué haremos hoy? – me hablaba como si nada hubiera pasado
-¿Qué hora es? – pregunté, no sabía ni en qué año vivía
-Las 2 p.m. – ¿tanto había dormido?
-Oh, pues, ven a mi casa y así hablamos, ¿de acuerdo?
-Lo que tú digas, ¿voy ahora? – seguía actuando normal, me comenzaba a enojar
-Sí, sí, ven ahora – dije, aún más fría que antes
-Ok, adiós – igualó mi frialdad
-Adiós

Fin de la narración de Lexi.

Narra Bryson:

No sé por qué Lexi fue tan fría conmigo, digo, no creo que sepa que anoche salí con mis amigos, Max estaba muy borracho como para decírselo, además, Lexi estaba durmiendo cuando Max llegó a su casa, así que no hay posibilidad de que ella se haya enterado de lo de anoche. Seguro estaba medio dormida cuando hablamos, digo, uno siempre es un poco más gruñón cuando recién despertó, así pasa siempre.
Fui a su casa en mi camioneta, cuando llegué allá me abrió la puerta Max.

-No sabía que venías, bro – nos saludamos como siempre lo hacemos
-En realidad vine a ver a Lexi – le comenté
-Ahora me dejas por ella, ¿no? – se quejó
-No te quejes, que anoche salí contigo y los demás.
-Mejor no hables tan fuerte, recuerda que saliste “en secreto” – hizo comillas en el aire
-¿Por qué las comillas? – pregunté
-Mira, no te enojes, pero le comenté algo a Lexi – al oír eso me puse rojo como una manzana
-¡¿Que hiciste qué?! – grité, no pude contenerme
-Cállate, y sí, se lo dije, pero… tú sabes que estaba borracho, lo siento mucho.

No lo miré más y simplemente entré a la casa y me dirigí al cuarto de Lexi.

Fin de la narración de Bryson.

Narra Lexi:

Después de hablar con Bryson tomé una ducha rápida, sabía que no tardaría mucho en llegar así que tardé lo menos posible. Salí de la ducha y me puse esto:


Me quedé en mi habitación a esperar a que llegue Bryson. Luego de unos minutos sonó el timbre, pero Max abrió la puerta, así que no salí de mi cuarto, porque sabía que Bryson entraría y vendría. Tardó un poco, seguro habló con Max, después de todo, ellos eran amigos antes de que fuéramos novios. Novios… a veces pienso que sólo somos amigos, la forma en que hablamos, el hecho de que en realidad no actuamos como novios, casi no nos besamos, nada, me hace pensar que él no quiere que estemos juntos o algo así, no sé qué pasará, o sea, él me gusta, lo quiero mucho, ambos nos queremos, pero no sé si esto está yendo a donde yo quiero que vaya.

Bryson abrió la puerta de mi cuarto, entró y se sentó en la cama, a mi lado.

-Te extrañé – dijo, y me dio un beso en los labios
-También yo – a pesar de pensar lo que dije antes, estar con él me cambia, es increíble la forma en la que mi mente cambia cuando estamos juntos – quería hablar contigo sobre algo – dije, muy seria
-Lo sé, anoche salí y no te dije nada, pero es que mi madre llamó de “urgencia” y tuve que irme, iba a decírtelo esa misma noche, perdóname, por favor – por alguna razón mi enojo se desvaneció, él siempre encuentra la forma de arreglar todo y hacerme feliz, eso es lo que amo de él, que está siempre buscando la manera de que todo esté bien para mí –, ¿Me perdonas?

No dije nada, sólo sonreí. Lo abracé, él me devolvió el abrazo. Me tomó por la cintura y me alejó un poco de él, yo subí mis brazos a su nuca, nos miramos directo a los ojos por unos segundos y comenzó a acercarse a mí. Nuestros labios se tocaban, pero no era un beso, sólo estábamos realmente cerca, casi respirando el aliento del otro. Finalmente terminamos besándonos, era tan perfecto, parecía una película, era definitivamente el mejor beso de mi vida, es más, eso es poco. El beso fue muy largo, Bryson había movido una de sus manos a mi mejilla, sentí que me empujó un poco hacia atrás, yo estaba acostada en la cama y Bryson encima de mí, no tumbado en mí, pero encima. Tengo que admitir que me puse muy nerviosa, intentaba no parecerlo, intentaba dejarme llevar, pero no podía, o sea, tengo sólo 15 años, estábamos en mi casa, con mi hermano y mi madre dentro, y la verdad aunque fuera lo suficientemente madura, no se me ocurriría “hacerlo” ahí, ni en ese momento.

Bryson… Bryson sabía lo que quería y la verdad estaba muy decidido, yo buscaba una manera… delicada de que se dé cuenta que no era el momento ni el lugar apropiados para “eso”. La verdad yo puedo sonar como que sé todo sobre sexo y esas cosas, pero soy muy tímida, con mi cuerpo y todo eso, en realidad a veces me da un poco de vergüenza que me pregunten sobre mí, ya que yo sé que la mayoría de mis compañeros ya… bueno entienden, ya tienen experiencia, yo no, no está mal ni lo uno ni lo otro, sólo que es incómodo que todas mis amigas estén hablando de eso y yo no pueda dar una opinión verdadera.

-Bry… – susurré – Bryson – dije un poco más fuerte

Tal parece que Bryson captó mi intención bastante rápido,  prácticamente se levantó de un salto.

-Oh Dios, yo... yo ¿lo siento? Perdóname, por favor, no sé ni qué decir… debería irme, eso haré – sonaba muy preocupado, cada palabra que dijo era 100% verdadera
-No, yo… sólo… está bien… no te vayas, quédate – todo lo que decía era tan torpe, tierra trágame
-Pero no, es que – ambos estábamos igual de idiotas –, sólo quería…
-Está bien, es en serio… solamente no es ni el lugar ni el momento indicado – traté de sonar calmada
-Lo sé, pero…
-Ya, tranquilo – lo interrumpí, realmente no quería que siguiera hablando del tema

Pasaron varios minutos de incómodo silencio, ninguno sabía qué decir, ni adónde mirar, nuestras miradas se cruzaron varias veces, pero por muy poco tiempo, menos de un segundo.

-Dime, – el sonido de su voz interrumpió mis pensamientos – ¿qué quieres hacer hoy?
-Pensé que iríamos al cine – ¿se habría olvidado?
-Ah, cierto… pero aún es temprano para el cine… ¿no quieres salir a almorzar? – él comenzaba a sonar más tranquilo
-Bueno… sí, suena bien – yo aún no lograba calmarme del todo
-Perfecto, tengo un lugar en mente y sé que te va a encantar – me sonrió

Nos levantamos y fuimos hacia las escaleras, mamá había salido de casa y Max estaba en su habitación. Salimos de la casa, entramos a su auto, yo en el asiento del copiloto y él obviamente conducía.

El viaje fue algo largo, un poco más de 30 minutos, nos la pasamos hablando de nuestras idioteces y reímos todo el camino, los dos ya nos habíamos olvidado de lo que había pasado hace menos de una hora. El restaurante al que me llevó era hermoso, era algo así:



Era un restaurante donde se comía sólo carne, Bryson sabe que soy amante del jamón, también de la carne, fue lindo que me llevara ahí.

-¡Carne! – dije, y abracé a Bryson
-Te dije que te gustaría – me miró y me dio un beso
-Siempre sabes lo que me gusta y lo que quiero, me encanta que seas así.

Entramos y nos sentamos en una mesa para dos personas (obvio, ¿no?). Eran como las 3:30 p.m. La mesera trajo el menú y pedimos un platón de piezas de carne para los dos. Tardamos un montón en comer, y eso que ni siquiera nos terminamos todo lo que pedimos. Pedimos la cuenta, Bryson no me dejó pagar ni un centavo, pagó y nos fuimos.

-Debiste dejarme pagar al menos por las gaseosas – le dije un poco molesta
-Los caballeros no hacen eso – contestó, y esbozó una sonrisa

Sólo sonreí. Estos son los momentos que me hacen recordar por qué estoy con Bryson, la manera en que me hace sonreír todo el tiempo, con detalles pequeños, pero importantes.
Eran alrededor de las 5 p.m. El cine era a las 6:40 así que teníamos bastante tiempo para hacer nada. No fuimos directo al cine, primero fuimos a mi casa.
Llegamos a mi casa y no había nadie, de seguro Max había salido con Molly, y mi mamá, bueno, mi mamá no está mucho en casa, creo que últimamente sólo hablamos por teléfono, y un rato corto en las noches. Entramos y nos sentamos en la sala a ver la televisión. Vimos Jersey Shore un rato y cuando terminó buscamos algo más que ver, pero no había nada interesante, así que nos pusimos a charlar.

-Quería decirte algo… – dijo Bryson
-Dime
-Sobre lo de esta mañana – otra vez eso… me ponía incómoda hablar de eso
-Ya te dije que está bien – lo interrumpí
-De hecho no era eso lo que quería decirte, pero ahora que lo pienso, mejor vámonos al cine
Lo miré con cara de o.ô (si por alguna razón no le entienden, es como WTF pero más suave). Salimos de la casa y subimos a su auto, en el camino de mi casa al cine no hubo conversación alguna, sólo el mismo incómodo silencio de la mañana, uno de los silencios más incómodos de mi vida, o por lo menos desde que tengo uso de razón.

Después de llegar fuimos rápido a comprar las entradas, se nos había hecho un poco tarde.

-Mejor tú ve comprando las palomitas y gaseosas, mientras yo compro las entradas – me dijo Bryson
-Ok
-¡Espera! Toma dinero, no vas a gastar nada hoy – dijo sonriente

Pude haber dicho algo, decirle “No, yo tengo” o algo así, pero es que me encanta que sea tan cuidadoso con todo, que esté pendiente, es increíble. Tomé el dinero y fui corriendo a donde venden los snacks. Tardé unos 10 minutos en llegar al frente de la fila, miré el reloj y faltaban 13 minutos para que comience la película, el tiempo nos daba justo. Compré unas palomitas grandes y dos Coca-Cola grande, Bryson todavía no regresaba así que lo llamé por teléfono.

-Lex, sigo en la fila, pero falta sólo una persona y voy yo, si quieres espera allá o ven, es lo mismo – dijo, sonaba algo apurado
-Ok, voy para allá – contesté

Colgué el teléfono y me di cuenta de que no podría llevar las palomitas y las gaseosas yo sola, así que tomé una bandeja, puse todo ahí y volví a donde se compran las entradas. Bryson ya tenía las entradas así que subimos a la sala de cine. No estaba muy lleno, la película se había estrenado hace ya bastante, me gusta más ir cuando ya van a sacarla porque no hay tanta gente, odio las multitudes. Nos sentamos en la última fila, ahí se escucha y se ve mejor, no me gusta sentarme en otro lado.

La película es hermosa, me encantó, la amo. Está ambientada en los años 60. Trata de una joven aspirante a ser escritora que decide escribir un libro sobre el punto de vista de las criadas afro-americanas de las familias blancas para las que trabajan, y las dificultades que viven a diario. Lo que más me gusta es que tiene partes que son graciosas y otras muy tristes, hasta lloré un par de veces…

<< Al salir de la película >>

-¿Estás llorando? – preguntó Bryson
-¿Por qué no lloras también? ¡Es triste! – estaba sentimental, no lo traté mal, pero no fui tan dulce que digamos
-Jaja, tranquila, es lindo que seas tan sensible – secó una de mis lágrimas
-Eres increíble – le di un beso


Nos fuimos del cine y Bryson me llevó a mi casa, cuando estábamos ahí, lo invité a pasar un rato, dijo que sí y entramos. Estuvimos un rato hablando y luego él me dio un beso, la cosa comenzó a ponerse igual que en la mañana y aarghh no quiero que esto pase, no, no quiero… tal vez, sólo tal vez más adelante, pero no, ahora no. Hice lo mismo que en la mañana, susurré su nombre en su oído y él se apartó.

-¿Y ahora qué? – dijo él, un poco molesto
-¿Cómo que ahora qué? ¿Estás loco? Número 1: Aún no cumplo ni mis dieciséis años; número 2: estamos en mi casa con mi madre y mi hermano allá arriba – señalé las escaleras – y finalmente número 3: ni siquiera me place hacer esto en este momento.
-Algún lado malo tenía que haber – susurró, pero lo escuché
-¿Se puede saber de qué? – dije, enfadada
-¿Qué? ¿De qué? ¿Qué? – intentó sonar desconcertado, pero a mí no me iba a engañar
-Te pregunté de qué es el “lado malo” del que hablaste – hice comillas en el aire
-Pues de nuestra relación – dijo, sonó como que hubiera lanzado una roca al piso, se desquitó
-Y dime, ¿cuál es ese lado? – contesté, igual de furiosa
-Ya… no importa… sólo…
-Dímelo – lo interrumpí
-No, no quiero…
-¡Dímelo! – volví a interrumpirlo
-¡Ok! Si tanto quieres que te lo diga, es que odio que seas tan aniñada, que creas que no estás lista para nada, que siempre…

Max y mi mamá salieron de sus cuartos y bajaron corriendo, seguramente escucharon los gritos.

-¿Qué está pasando aquí? – dijo mi madre, con el tono de voz un poco elevado
-Mamá, yo… nada, solamente… – no sabía qué decir
-Será mejor que te vayas – le dijo Max a Bryson
-*Y que no vuelvas* - pensé

Bryson se dio la vuelta y se fue. Yo hice lo mismo, pero fui a mi habitación. Me lancé a la cama y encendí mi laptop. No había nadie conectado, así que cerré mi laptop. Me extraña que no lloré, no derramé ninguna lágrima… la verdad no estaba triste, estaba furiosa, ¿a él qué le pasa? Dice que “soy aniñada”, que se vaya a la mierda, así he sido siempre, los cinco meses que hemos estado juntos, y nunca le molestó. Además ¿qué tendría de malo ser “aniñada”? Ni siquiera es la palabra indicada, soy tímida, que es diferente, tímida para cosas como esta… ¿Estará mal? O sea, tal vez a mi edad las chicas se follan a sus novios y yo ni idea, bueno sí, sé que lo hacen, pero es que no soy así, simplemente no, no aún, obvio que algún día voy a hacerlo, pero ahora no, tal vez después de cumplir 16, falta poco, así que mejor se aguanta, si es que para mis 16 seguimos juntos, espero que sí… no quiero estar forever alone en mi cumpleaños, sería horrible, pero si la cosa sigue así con Bryson no pienso seguir en esta relación. A veces pienso que Bryson ya no me quiere como antes, antes éramos más unidos, todo el día estábamos juntos, ahora ya no andamos juntos en la escuela y no salimos a ningún lado… pero a veces pienso que podríamos estar juntos toda una vida, él es dulce y sabe escucharme, lo amo, ¿o no? No sé si decir que lo amo sea demasiado, creo que sólo debería decir que lo quiero mucho, dicen que “amor” es una palabra muy fuerte, y ahora lo entiendo. Quisiera saber si él aún me quiere, porque no sé si soy tan importante en su vida como él lo es en la mía.


<< Minutos después >>

Abrí los ojos, me había dormido. Miré el reloj y decía que eran las 9:54 p.m. No me gusta dormir a ratos porque luego en la noche no puedo dormir, y sobre que mañana tengo examen de algo, no sé de qué pero sé que hay un examen, es como la ley de los lunes.

Bajé a la cocina a buscar un vaso de agua, o leche, algo para comer, para poder dormir de nuevo. Busqué en la heladera y vi que había pastel, pastel sin nada de cobertura ni esas cosas, me fascina ese tipo de pastel. Tomé un vaso de la alacena y la leche del refri y me serví un poco en el vaso. Comí el pastel como cavernícola, me había entrado hambre de repente. Tomé toda la leche de un solo sorbo y puse el vaso y el plato en el fregadero. Subí de nuevo a mi habitación y me acosté en la cama, no tenía ganas de dormir así que estuve acostada un rato y después encendí mi laptop. Sin darme cuenta ya era casi media noche, no me importó demasiado, tampoco tenía sueño, así que seguí en mis cosas.

Después de un rato comenzó a sonar mi celular, al principio casi morí de un infarto, estaba en mi velador y sonó súper fuerte. Me abalancé sobre el celular para que dejara de sonar, vi quién era: Bryson. No tenía muchas ganas de contestarle así que silencié el celular y no contesté. Después de un par de horas sonó de nuevo y decidí contestar.

-¿Qué quieres? – dije, sumamente seca
-Mira, no estoy para discursos así que escúchame – estaba tan borracho que creo que olí el alcohol yo misma
-¡A mí no vas a hablarme así, Bryson Campbell, vas a respetarme! – dije enojada
-Tú cállate y escúchame – seguía con su insolencia, me estaba sacando de mis casillas
-¿Qué mierda quieres? – fui fría y tosca                                            
-Quiero que seas como yo quiero que seas – sonaba mareado
-¿Qué carajos? Explícate bien, idiota – definitivamente estaba enojándome
-No quiero que vuelva a pasar lo de hoy – Ah, ¿en serio?
-¿Piensas que con decir eso voy a cambiar mi forma de ser? – Pero ¿qué se cree?
-Vas a hacerlo, porque yo lo digo y punto – su voz sonaba rara
-Pues puedes ir tragándote tus palabras, porque yo soy así y deberías respetarme tal cual soy – estaba enojándome más
-Tú sabes que yo te amo, pero tienes que dejarte llevar si quieres seguir conmigo – ¿amenaza?
-Mira, estúpido, obviamente no estás para nada sobrio en este momento, así que si quieres hablar conmigo vas a esperar a que se te pase tu inmunda borrachera y vas a venir a mi casa y sentarte en mi sofá, y vas a disculparte por toda esta mierda que me estás diciendo, a ver si te perdono – dije furiosa
-Bueno, piénsalo y hablamos - ¿wtf? ¿Qué mierda? “Es el alcohol” diría la gente, y de hecho sí lo es, pero, en serio, ¿WTF?

Mi madre entró a mi cuarto muy sigilosamente.

-Lexi, no creo que así es como se hablan los novios hoy en día…

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¡Hola! Tardamos un poco en subir el cap, pero es que recién comenzamos el colegio y yo (JJ) ahora llevo química y esas cosas... y la verdad he estado muy ocupada. El capítulo está dedicado a Mony, que es la primera y -hasta ahora- la única lectora que tenemos. Te queremos mucho, y nos gustaría que recomendaras la nove a las personas que crees que les gustaría :)


JJ&Nats

3 comentarios:

  1. Hola chicas! :)
    Que onda con Bryson?, ya no es el chico tierno el cual me caía bien!, nnooo.

    Bueno dejando a un lado mi locura....Gracias por dedicarme el capitulo, de verdad, son las mejores, las amoooo.

    Bueno, me voy y espero que suban pronto, las quiero mucho. Besitos.

    Con cariño Mony

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  2. Oww :3 Eres muy lindaa, GRACIAAS

    PD Pronto la seguiremos ;-D

    Att. Nats

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  3. Monyyyyyyyyyyyyyyyyyyy eres muy lindaa y buenaa! Que bien que te guste la nove, pensamos que iba a ser un fracaso... jijiji. Sii obviamente vamos a seguirla, lo que pasa es que como escribimos por separado Nats me manda lo que escribe y yo (JJ) lo reviso para buscarle fotos y etc. Y como estoy en clases se me hace un poco dificil escribir tanto como lo hacia antes, pero cada rato libre que tengo, escribo. Yo creo que vamos a subir un capítulo cada sábado, como si fuera una serie de TV (alucino mucho), para que tengamos tiempo de escribir y tambien seamos frecuentes.

    Te adoroooooo mucho por leer la nove y que te guste

    Att. JJ

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